Tributo: Padres y emprendedores (parte II)

Tributo: Padres y emprendedores (parte II)

Llega la segunda parte del tributo a los padres, en esta crónica los papás del sector de contact centers de Argentina comparten sus vivencias, sobre paternidad y su rol como empresarios. Sin más, pasamos a conocer sus testimonios.

Gerardo Andreucci, “Un hijo te llena todos los espacios, una empresa el espacio profesional y social”

Se convirtió en emprendedor en 1992 cuando poco y nada se conocía sobre esta práctica laboral. Como si esto fuera poco con una hija de 1 año [Alondra], tiempo después mientras el emprendimiento se transformaba en una empresa [TecnoVoz], llegaron sus otros 2 hijos, Ornella y Fabrizio.  Ante la pregunta sobre cómo hizo para afrontar tamaños desafíos a la vez, dijo “a mí me encantan, se pierde y se gana en los desafíos, pero nunca tuve miedo a perder”.

Aunque una empresa tiene similitudes con un hijo, los desafíos son diferentes. Un hijo es otra historia porque nunca estás preparado [evoca la canción de J.M. Serrat “Esos locos bajitos”], agrega, “una estrofa dice que somos padres sin conocer el oficio y sin vocación y es así en la medida que sos padre vas a aprendiendo a serlo.  El emprendedor también, nadie nace empresario, te haces. Y la verdad es que ambos desafíos fueron lindos en el mismo momento y con la suerte de que los 2 iban creciendo sanos y a la par”.

De todas maneras, ocupan espacios diferentes, un hijo te llena todos los espacios y una empresa el espacio profesional y social. Un hijo te llena todos los espacios, no hay espacio que un hijo no llene”, dijo emocionado.

A lo largo de su trayectoria, Gerardo compartió muchos espacios laborales con sus hijos, aun siendo pequeños, “si iba a un viaje de negocios venían conmigo, también a las oficinas, les gustaba el tema de la empresa. Me acuerdo de Alondra [muy chiquita] en el primer evento que estuvimos con una visera de TecnoVoz”.

Cuenta que ha buscado transmitir a sus hijos que puedan visualizar las cosas previamente, que deseen algo y lo puedan hacer. “Siempre les dije ‘pónganse desafíos por delante, cosas que quieran hacer, sueñen y luchen por ese sueño’” Reconociendo que esa manera de pensar viene de su gen emprendedor, porque cuando se emprende lo que se está viendo es lo que va a venir.

¿Qué deseas para tus hijos?  “Que puedan conocer la mayor cantidad de escenarios posibles y que ellos elijan, una vez que lo hagan acompañarlos a muerte.

Leo Sujoluzky: “Mi sueño de emprender fue producido principalmente por mis hijos

Leo se define en su pasado laboral como un workaholic, “trabajaba entre 12 y 14 horas por día, inclusive fines de semana”, dijo. Se refería a los tiempos en que era Director Ejecutivo de un importante call center global.

Hace 6 años, ya teniendo una familia, co-fundó S1, ¿Cómo tomó la decisión?Las ganas de emprender, tenemos que apoyarnos en el poder personal que cada uno de nosotros tiene, por supuesto que hay que luchar contra esos dragones que aparecen frente al cambio, pero hay que atravesarlos”, y así nació S1.

Mi sueño de emprender fue producido principalmente por mis hijos, venía de una vida muy exigente, no es que ahora trabaje poco, aclara, pero tiene otro sabor. Cuando ellos nacieron hice un clic y me di cuenta de que no quería esa vida. Que quería tener tiempo con mi familia y estar presente como padre, para mí el principal proyecto”.

Entonces va de la mano el hecho de que se haga realidad un sueño o que se visualice una forma distinta, con el nacimiento de los “peques”.

Tenemos un proyecto de crianza consciente, el tipo de vida que elegimos se condice con emprender.

El emprender lo llevo en la sangre, el miedo es real, existe, pero creo que hay que tirarse al vacío. Creo que, si uno desea realmente algo, eso sucede. Si lo que querés es real, hay que saltar, dijo Leo, [citando el ejemplo de la película Indiana Jones, cuando el protagonista se ve obligado a tomar una decisión drástica, saltar al precipicio o ser capturado. Elige la primera y comienza a surgir un camino que le permite llegar hasta el final]. “Es un ejemplo de confianza, en uno mismo y en las decisiones que toma. Tengo un background académico, una maestría y una especialización de muchos años. También contaba con un socio que la rompe”.

“Y nos lanzamos a emprender, dijo, después tomándola con entusiasmo y con actitud positiva las cosas van pasando y paso a paso se va haciendo realidad el sueño”.

¿Qué te gustaría transmitirles?Que sean libres de espíritu, que tengan la libertad para escucharse y ser coherentes con lo que sienten lo que piensan y lo que dicen, ese es para mí el camino para autorrealizarse”.

Nicolás Podrojsky: “El nacimiento de mis hijos me motivó a ir por más”.

Fundó Yoizen en 2010, contra viento y marea, sorteando las opiniones contrarias de una familia que él define como “muy conservadora”, le aconsejaban “no desperdiciar 10 años de empresa”. Comprensible desde la lógica, ya que Nicolás, tenía un importante puesto en una de las compañías más grandes de tecnología a nivel global.

Las ganas de emprender siempre estuvieron en mí, por eso, aunque me reconozco conservador para muchas decisiones, no lo dudé. En ese momento todavía mis hijos no habían nacido”.

Tres años más tarde llegó Sol y el año pasado Tobías. “El nacimiento de mis hijos me motivó a ir por más. Por supuesto que al principio tenía los miedos normales, que implica tener una gran responsabilidad, como son los hijos, pero para mí fueron un motor para avanzar, para ir por más”, dijo, “cada nacimiento, lo tomé como un desafío, porque ya no solamente mi trabajo es para mí, sino que principalmente es para la familia”.

¿Qué te gustaría transmitirles?Que traten de ir siempre por el camino de lo que sienten, de lo que quieren hacer realmente. Por mi parte, apoyarlos y decirles que el fracaso es también parte del éxito, es lo que aprendí cuando decidí emprender y espero poder transmitírselos.

Raúl Farré Siempre les transmití que, si en la vida sueñan algo, y dan un paso cada día, los sueños se cumplen”.

El 1ero de Julio de 1991, Raúl Farré dejaba atrás su pasado como empleado en área de sistemas de un banco para sumarse - junto su amigo, Jorge [Grabina], Ariel [Hepner] -y Salvador Cala -  la construcción de CYT. Al año siguiente nacía Lucas, su primer hijo. 

“Esos primeros meses me metí más en temas de ingeniería, dice, estaba contento de trabajar, con los temores normales que uno siente frente a un proyecto que comienza. Después, llegó el nacimiento de Lucas que fue como un doble nacimiento, el hecho de formar parte de una empresa en la que no me imaginé que iba a trabajar toda mi vida, y Lucas… “Todos los que hemos sido padres sabemos lo maravilloso que es, dice emocionado. En lo personal, tuve la sensación de que mi hijo nació 2 veces, el día y de su nacimiento y el día a que llegó a casa, no sé si todos les pasará lo mismo”, reflexiona.

Porque mientras estábamos en la clínica había otras personas, pero cuando entramos a casa con ese hijo nuestro, nos dijimos ¿Y ahora qué hacemos? [se ríe] Tanto Raúl como su esposa son de Santa Fe, y vinieron a vivir a Buenos Aires solos. “No teníamos familiares acá, así que tuvimos que arreglarnos nosotros solos,”, cuenta con orgullo ¡Vaya que lo hicieron muy bien, Raúl y señora!

Camila, llegó en el año 96, siempre le digo [bromeando] que cuando nació Lucas teníamos otra condición económica, ella en cambio nació en Recoleta [se ríe]. Para ese entonces, C Y T ya estaba consolidado, es como que la familia y la empresa fueron creciendo a la par”, completó.

“El nacimiento de Camila me dio fuerzas para terminar mi carrera universitaria que por el ritmo de trabajo estaba inconclusa, debía 3 finales. Mi hija me ayudó a recibirme, tres años después”.

¿Qué les transmitiste a tus hijos? “Siempre les transmití que tienen que capacitarse, estudiar. Y algo más importante si en la vida sueñan algo, y hacen cosas para que eso suceda, los sueños se cumplen. Es algo que me pasó, lo digo desde mi experiencia. Uno tiene que pensar que todos los días tiene que dar un paso para conseguirlo”, finalizó.