Portugal: Protesta de trabajadores del call center del Hospital da Arrabida

Portugal: Protesta de trabajadores del call center del Hospital da Arrabida

Se trata de un grupo de trabajadores de Hospital da Arrabida, en Vila Nova de Gaia, que volvió a concentrarse el 21 de agosto pasado en protesta por la transferencia de su lugar de trabajo a la ciudad de Póvoa de Varzim.

El responsable del Sindicato de los trabajadores en la industria de hotelería, turismo, restaurantes y similares del norte, Francisco Figueredo, expresó que existe una presión sobre los trabajadores para que acepten rescindir su contrato o se trasladen a las instalaciones en la ciudad de Póvoa de Varzim a casi 42 km del actual call center.

La situación motivó una nueva jornada de huelga el 21 de agosto, igual a la ya realizada el pasado 17 de julio, que contó con una adhesión de 8 de los 16 trabajadores de dicho call center. Los restantes aceptaron el cambio de lugar de trabajo. Por otra parte, la empresa no alegó ningún motivo de fuerza mayor para proceder al cambio, según obliga el contrato colectivo de trabajo. La gestión del call center en la nueva locación será realizada por una empresa que los trabajadores desconocen y con la que nunca tuvieron ningún contrato, explicó el sindicado.

Francisco Figueiredo alega que "el nuevo lugar de trabajo queda a más de 40 kms. y no existen transportes públicos accesibles con horarios adecuados en la estación de metro de Póvoa de Varzim para el Hospital da Luz Póvoa de Varzim"..."Algunos trabajadores que ingresen a trabajar las 8:00 en Póvoa van a tener que salir de sus casas a las 05:30 retornando a sus hogares después de las 19:00, además no pueden sostener los costos de transporte por ser muy elevados”, agregó. El dirigente sindical alega que aún “existen serios prejuicios y la transferencia además de vulnerar los derechos constitucionales, también perjudica la conciliación de la vida profesional, con la vida personal y familiar”.

“Ninguna razón empresarial justifica la mudanza de lugar de trabajo de una madre con un hijo de meses, imponiéndole que deje de amamantar a su hijo, como sucederá con una trabajadora. Y mucho menos con un grupo económico que distribuyó ganancias a los accionistas por 17,4 millones de euros en 2016”, subrayó.

Los responsables de la empresa aseguran que el grupo decidió invertir en la construcción de un nuevo contact center para atender unidades en el norte del país, “va a comenzar a funcionar en septiembre con un 15% de nuevos puestos de trabajo, pudiendo duplicar la cantidad de trabajadores en los próximos dos años”, expresaron mediante un comunicado.


Fuente: http://www.dn.pt/lusa/  Traducción: Elsa Basile