La comisión de Legislación del Trabajo de Diputados inició la ronda de consultas sobre el proyecto aprobado en el Senado que regula la actividad. Desde los sectores empresariales aducen que la actividad ya está enmarcada por convenios colectivos de trabajo.
La comisión que preside Héctor Recalde realizó una jornada en la que participaron tanto representantes de las cámaras empresarias del sector como de los sindicatos. El proyecto en discusión plantea un estatuto para los trabajadores de los centros de atención de llamadas o call centers, al margen del servicio que se brinde (soporte técnico, comercio, atención al cliente, etc.)
El titular de la Cámara de Contact Center de Córdoba, José Romero, primero brindó algunos datos sobre la actividad: “Ocupa a más de 60.000 trabajadores, de los cuales el 70 por ciento es el primer empleo”. Luego se refirió a los puntos criticados por el empresariado en general: la reducción de 36 a 30 horas de trabajo semanales, la situación de salubridad, los sueldos, y el pedido de 21 días de estudio.
“La actividad se encuentra totalmente regulada por los Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) homologados por el Ministerio de Trabajo. Es flexible y compatible con los estudios”, afirmó Romero, y consideró que “se ha instalado injustamente que genera estrés y no tiene ningún sustento”. Como dato agregó que los sueldos brutos del mes de diciembre serán alrededor de 3000 pesos.
Desde la Cámara de Empresas de Servicios de Contactos para Terceros de la Provincia de Córdoba (CESCT) coincidieron con los expuesto por sus pares en cuanto a que “no hay ningún pronunciamiento de organismos nacionales o privados que hablen se insalubridad”. “Este criterio de dictar estatutos es una rémora, se hacía cuando no había convenios colectivos. El proyecto que viene del Senado no tiene un caracterización de lo que es un teleoperador”, afirmaron.
El representante de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Juan Carlos Mariani, consideró que “llevar esta regulación a un estatuto quizás sea un inconveniente”. Al igual que sus antecesores insistió en que “ya hay un mecanismo que es el CCT”, y dijo que se debe “privilegiar la actividad que es el comercio”. “No se discuten los institutos, se discuten los mecanismos”, resumió.
Alejandro Díaz, de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AMCHAM), sostuvo: “Nos preocupa la transversalidad del proyecto que hace falta delimitarlo a los callcenter. Podría traer una fuerte caída del nivel de empleabilidad”. Y además destacó que no tiene en cuenta a los empleados del sector público, que podrían trabajar más horas que lo estipulado.
Desde la vereda de enfrente, los sindicatos defendieron el proyecto. Alejandro Tagliacoso, de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), dijo que se trata de “una actividad volátil”. “Me llama la atención que digan que no hay efectos sobre la salud. Se dan 6 horas porque es imposible trabajar más”, sostuvo, y agregó: “Hay un mecanismo de fraude en el proceso de tercerización, están en un convenio que no es su actividad principal.
Esta postura tuvo el apoyo de los representantes de La Bancaria, del Sindicato de Empleados de Comercio, y de los trabajadores de callcenters de Córdoba.
Fuente: Noticias del Congreso www.ncn.com.ar


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