Lo determinó un estudio realizado por la Universidad de California en base a información proveniente de los fabricantes de equipos y de los prestadores del servicio. Si bien los resultados son aproximados, se necesitan entre 170 y 307 Gigawatts para que la red exista. Internet experimentó un crecimiento significativo en los últimos años y con ello también aumentó su consumo eléctrico. Un grupo de científicos de la Universidad de California en Berkeley y del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación, realizaron una investigación y determinaron que la red de redes consume el 2% de la energía mundial.
Si bien se trata de datos aproximados, ya que es imposible determinar la cantidad de personas que utilizan el servicio y durante cuánto tiempo, los investigadores analizaron su estructura actual y calcularon cual era el consumo de cada una de sus partes. Para eso, tomaron los datos provenientes de los fabricantes de equipos y de los prestadores del servicio o de las empresas de telefonía y estimaron que existen cerca de 750 millones de computadoras, unos 1.000 millones de teléfonos inteligentes y no menos de 100 millones de servidores en todo el mundo.
Sumando la energía que consumen todos esos equipos, la energía necesaria para construirlos, el tiempo medio de vida útil de cada uno, y otras informaciones, llegaron a la conclusión de que se necesitan entre 170 y 307 Gigawatts para que internet exista. Esto representa el 2% de toda la energía utilizada en el planeta, por lo cual Internet también tiene un grado –aunque mínimo- en el calentamiento global.


Grupo Karim´s construye 2 Torres para instalar empresas de Call Centers
Brindarán servicio informativo a instituciones públicas y privadas 
Crónica del Congreso; Presentaciones, Charlas y Talleres
El sector sigue creciendo y calculan 57 mil agentes para 2015
Se transmitirán todas las competencias de Londres 2012 










Este libro es una invitación a pensar y analizar, a compartir y dialogar, a delinear opciones de acción integradoras sobre cuestiones habituales, como: ¿durante las crisis la “gente” deja de ser una prioridad? ¿Cómo enriquece la dinámica de las empresas la inserción creciente de la mujer y de las jóvenes generaciones? ¿En qué medida influye el clima laboral en la productividad? ¿El coaching es una moda, o una necesidad? ¿Cuál es el efecto de la invasión abrumadora de las tecnologías sociales? ¿Cómo mantenerse motivado en un entorno demandante y competitivo? ...




