Pensar diferente: el camino hacia la innovación

Pensar diferente: el camino hacia la innovación

Si queremos hacer cosas distintas o descubrir nuevas formas de hacerlas, innovar, el punto de partida es cambiar cómo pensamos y por ende cómo observamos.

Tarea nada fácil, ya que muestro pensamiento, con su pesada arquitectura - sistema de creencias-, sesga nuestra mirada. De alguna manera dirige nuestra atención hacia los mismos sitios, por eso la repetición de comportamientos o formas de hacer las cosas.

¿No les pasó que muchas veces están frente a la solución y no la ven? Hasta que salen de la situación y sucede la magia: estaba ahí, delante de sus ojos.  También es real que también necesitamos de rutinas, sistemas que nos sean familiares, de otra manera nuestra mente y nuestra vida serían un caos.

Pero el ejercicio de tratar de salir de nuestro lugar conocido de pensamiento, como ejercicio, es todo un desafío si queremos innovar. Descubrir algo nuevo. La palabra innovación, tan de moda en nuestros tiempos no tiene asidero si nuestro pensamiento es el mismo.

Pensar que el término implica grandilocuencia es otro gran error, grandes descubrimientos se lograron gracias a una mirada curiosa: por ejemplo, el origen del velcro.

Resulta ser que un ingeniero suizo, George de Mestral, decidió mirar más de cerca las rebarbas (semillas de las plantas) que encontró en su ropa después de un paseo por el bosque. Sacó su microscopio y vio que poseían ganchos, que se habían atado a las fibras de su ropa. Así, nació la famosa alternativa de gancho y bucle que se utiliza para la indumentaria, bajo el nombre de Velcro. De hecho, en la actualidad existe un campo, llamado biomimética, dedicado a imitar la naturaleza para resolver problemas humanos.

El gran matemático francés Blaise Pascal dijo: "Las mentes pequeñas están preocupadas por lo extraordinario, las grandes mentes con lo ordinario". Parece que tenía en mente algo similar: mirar lo que está frente a nosotros, de una manera distinta a la mayoría de la gente.

Al parecer, las cosas son más simples y somos nosotros con todo este pesado sistema de creencias quienes las complejizamos. Es por eso que, en definitiva, si queremos innovar con todo lo que implica, necesitamos ejercitar nuestro pensamiento para mirar de forma más ingenua. De esta manera todo podría estar más cerca de lo que imaginamos.